El papel protagónico del estado en la vida económica es innegable. También lo es el hecho de que su participación en la creación de mercados y en el apoyo de iniciativas de desarrollo económico y empresarial. Conocer las reglas que determinan el funcionamiento de agentes estatales, tener sensibilidad sobre los valores que enmarcan su operación y mantener una interacción permanente y fluida con dichos actores en el marco de la cultura de la legalidad, resulta indispensable para identificar y aprovechar oportunidades, así como para identificar y gestionar riesgos.